Cada tercer lunes de enero se conmemora el Blue Monday, una fecha que, de acuerdo con diversos estudios de comportamiento y bienestar emocional, entre ellos análisis difundidos por la Universidad de Cardiff y retomados por medios y especialistas en psicología, es identificada como el día más triste del año. El regreso a la rutina, la presión económica posterior a las fiestas decembrinas, el clima invernal y el ajuste o abandono de los propósitos de Año Nuevo suelen influir en el estado de ánimo de las personas.
A nivel global, el Blue Monday se ha instalado como una conversación recurrente en medios y redes sociales en torno al bienestar emocional, el autocuidado y la importancia de encontrar pequeñas acciones cotidianas que ayuden a reconfortar. En México, esta fecha ha cobrado mayor relevancia en los últimos años, en un contexto donde la salud emocional y el balance personal ocupan un lugar cada vez más visible sobre todo entre audiencias jóvenes.
No se trata de grandes rituales, sino de pequeños gestos cotidianos que reconfortan y ayudan a sentirse mejor, incluso en medio de la rutina.
Por eso, cuando el inicio del día se siente difícil, una taza caliente de Atole Maizena sabor Mazapán se convierte en ese apapacho que acompaña. El calor de la bebida y su sabor familiar invitan a detenerse un momento, reconectar y encontrar calidez en lo cotidiano.
De acuerdo con Kantar, 5 de cada 10 mexicanos consumen atole, y cerca del 60% lo asocia con momentos de disfrute y confort, reforzando su papel como una bebida ligada al bienestar emocional.
En ese contexto, el nuevo Atole Maizena sabor Mazapán se integra de forma natural a los momentos que reconfortan: una pausa cálida que acompaña, conecta y transforma lo cotidiano en bienestar. Porque incluso en el día más gris del año, el confort también se construye desde casa.
