- Según el estudio Sácate la Duda de Avon, el 58% de las mujeres mexicanas vive con su pareja, lo que refuerza la importancia de contar con redes de apoyo para identificar dinámicas de violencia.
La violencia no siempre se manifiesta de forma evidente. En muchos casos, se vive en silencio, dentro de espacios cotidianos y sin una red cercana que permita reconocerla a tiempo. Por ello, el Día Naranja impulsado por la ONU cada 25 de mes, es una oportunidad para abrir conversaciones necesarias sobre los factores que permiten identificar, prevenir y salir de contextos de violencia.
Más allá de una fecha simbólica, el Día Naranja invita a reflexionar sobre los factores que pueden marcar la diferencia para identificar, prevenir y salir de contextos de violencia. De cara a 2026, uno de los temas más relevantes es la importancia de las redes de apoyo. Contar con espacios seguros (con la familia, amigos, comunidades) es crucial para que las mujeres puedan externar lo que viven, acceder a información confiable y tomar decisiones informadas.
De acuerdo con el estudio Sácate la Duda de Avon, el 58% de las mujeres mexicanas vive con su pareja, una cifra que pone sobre la mesa la necesidad de fortalecer las redes de apoyo cercanas, pues cuando no existen espacios de escucha y acompañamiento, identificar dinámicas violentas o pedir ayuda puede resultar más complejo, prolongando situaciones de riesgo.
Las redes de apoyo no solo son emocionales, también están estrechamente ligadas a la autonomía económica. El mismo estudio revela que, aunque la mayoría de las personas toman decisiones financieras de manera individual, 4 de cada 10 lo hacen acompañadas, generalmente por su pareja. Además, los datos muestran una tendencia preocupante: mientras que en 2023 6 de cada 10 mujeres eran económicamente independientes, para 2025 la cifra descendió a 5 de cada 10. Esta disminución refuerza la importancia de hablar de independencia financiera como una herramienta clave de protección y empoderamiento.
Hablar de redes de apoyo en el marco del Día Naranja no solo implica visibilizar la problemática, sino también acercar recursos y soluciones. En este contexto, Avon, a través de sus productos con causa, destina las ganancias a iniciativas sociales enfocadas en la salud mamaria y los derechos de las mujeres, acercando información de calidad que fomenta la prevención y la sensibilización. Como resultado de este compromiso sostenido, la compañía ha donado más de 10 millones de pesos a programas de concientización sobre la detección temprana del cáncer de mama y la violencia de género.
En este Día Naranja, la conversación cobra mayor relevancia que nunca: fortalecer las redes de apoyo es una acción colectiva que puede marcar la diferencia. Informar, escuchar y acompañar son pasos fundamentales para construir entornos más seguros y avanzar hacia un futuro donde ninguna mujer tenga que enfrentar la violencia sola.


