Cuando llega el otoño, el oro cambia de lenguaje. La luz se vuelve más cálida, las siluetas ganan profundidad y las joyas dejan de acompañar un look para convertirse en el punto de partida. Esta temporada, las pasarelas confirman el regreso de los collares largos, las cadenas escultóricas y los pendientes de inspiración vintage, así como piezas con presencia, movimiento e historia.
Desde Milán, ciudad donde la sofisticación siempre encuentra su forma más intuitiva, Pomellato interpreta esta tendencia a través de Iconica, una colección que celebra el oro rosa y los diamantes blancos como símbolos contemporáneos de fuerza, sensualidad y artesanía.
El nuevo lujo se lleva en oro

En Iconica, el oro no es únicamente un metal precioso, también es una materia viva. Cada eslabón ha sido concebido para moverse con naturalidad sobre el cuerpo, creando una sensación casi textil donde la joya acompaña cada gesto con absoluta fluidez.
Las nuevas creaciones de Alta Joyería exploran esta visión mediante collares de caída líquida, pulseras arquitectónicas y pendientes en cascada que alternan eslabones de oro rosa con pavé de diamantes. El resultado es un juego de luces y sombras que refleja la esencia de la elegancia milanesa: poderosa sin excesos, refinada sin rigidez.
La tendencia de joyas con significado

Más allá del volumen, el otoño también apuesta por piezas que cuentan historias. Iconica Fine Jewelry incorpora un universo de símbolos esculpidos en oro y diamantes blancos inspirados en formas geométricas que han atravesado culturas y siglos.
El círculo representa la eternidad, el triángulo el equilibrio, el cuadrado la estabilidad, mientras que la lágrima, la estrella y el ojo reinterpretan ideas de transformación, fortuna y sabiduría. Cada motivo se integra mediante un sofisticado efecto trompe l’œil, donde los diamantes parecen emerger desde el interior del oro con una delicadeza casi imperceptible.
Pensadas para llevarse solas o en capas, estas piezas convierten el gesto cotidiano de vestir joyas en una expresión profundamente personal. Desde su fundación, Pomellato ha revolucionado la joyería italiana al convertir la cadena en uno de sus códigos más icónicos. En Iconica, ese legado evoluciona gracias a un meticuloso trabajo artesanal: cada eslabón es modelado, ensamblado y terminado completamente a mano para lograr un equilibrio perfecto entre volumen, comodidad y movimiento.





