Movernos por la ciudad implica mucho más que hacer ejercicio. Caminar para alcanzar el transporte, subir escaleras, permanecer varias horas sentada, recorrer largas distancias o pasar del aire acondicionado al calor de la calle también forman parte del movimiento cotidiano. En ese ritmo constante, incorporar pequeños hábitos de cuidado puede ayudarnos a sentirnos más cómodos, frescos y seguros desde que salimos de casa hasta que termina el día.
Por eso, hacer pequeñas pausas durante el día también es una forma de cuidarnos
1. Empieza el día preparando tu piel.
Una buena rutina comienza con una ducha usando agua tibia para limpiar la piel sin resecarla. Evita tallarla con fuerza o utilizar fibras ásperas y, al terminar, seca el cuerpo con suaves toques. Estos pequeños hábitos ayudan a cuidar la barrera cutánea y preparan la piel para afrontar las actividades del día.
2. Prepárate para el movimiento
El sudor es una respuesta natural del cuerpo y no se limita a las axilas. Elegir prendas de telas ligeras y transpirables puede favorecer una mayor sensación de comodidad durante el día. Para complementar el desodorante que utilizas en las axilas, incorpora Rexona All Body Deo al resto del cuerpo. Su tecnología ayuda a prevenir y eliminar las bacterias que causan el mal olor en zonas como debajo del busto, la espalda, la entrepierna y los pies. Puedes aplicarlo en aerosol o crema. No olvides antes de salir, aplicar protector solar de amplio espectro con FPS 30 o superior en las zonas expuestas.
3. Haz espacio para moverte
Permanecer sentado durante varias horas también puede generar cansancio. Cada cierto tiempo, levántate de tu lugar, camina unos minutos, estira la espalda, el cuello y las piernas o aprovecha para descansar la vista alejándola de las pantallas durante unos segundos. Son pausas sencillas que ayudan a recuperar energía y concentración.
4. Regálate un momento para refrescarte
Muchas veces la jornada continúa después del trabajo o la escuela. Si tienes una comida, una reunión o un plan con amigos, tómate unos minutos para refrescarte y recuperar la sensación de comodidad. Si lo necesitas, aplica de nuevo Rexona All Body Deo en las zonas donde lo utilizas habitualmente para mantener una sensación de frescura y protección.
5. Cierra la jornada escuchando a tu cuerpo
Al llegar a casa reserva un momento para desconectarte. Una rutina de limpieza suave, ropa cómoda, una bebida hidratante o simplemente unos minutos lejos del celular pueden ayudarte a bajar el ritmo. El descanso comienza mucho antes de dormir, y convertir estos pequeños momentos en un hábito también es una forma de cuidar tu bienestar. Dra Gabriela Ortega, Dermatologa certificada






