Esta temporada Valentino marca un giro hacia una moda más expresiva, estratégica y profundamente personal. Las reglas tradicionales se diluyen para dar paso a una estética donde el color, las capas y los accesorios no solo complementan, sino que construyen identidad. Lejos de lo predecible, las nuevas siluetas celebran el contraste, el equilibrio inesperado y la libertad de combinar sin miedo. Cada look se convierte en un ejercicio de intención estilística: una narrativa visual donde la sofisticación convive con la audacia.
El poder de los accesorios
Esta temporada, los accesorios dejan de ser complementos discretos para convertirse en protagonistas absolutos. Este primer look de Valentino lo ejemplifica con claridad: pañuelo anudado al cuello y una bufanda gráfica superpuesta conviven en una misma silueta sin competir entre sí. La clave está en la jerarquía visual y en la mezcla de texturas: tejido, seda y piel dialogan en equilibrio. La idea es usar múltiples accesorios al mismo tiempo, reinterpretarlos y desplazarlos de su función tradicional.
Color sin reglas
En esta propuesta de Valentino, el contraste cromático se construye desde la precisión y no desde el exceso. La combinación de gris sobrio en la parte superior con un pantalón rosa vibrante demuestra que el choque de color puede sentirse elegante, moderno y completamente intencional.
La camisa estructurada en tono neutro funciona como base contenida, permitiendo que el rosa tome protagonismo sin perder sofisticación. El equilibrio se refuerza con el collar dorado escultórico, que introduce un acento metálico capaz de conectar ambos tonos y elevar el conjunto.
Valentino propone una forma de usar el color que no sigue reglas tradicionales, pero sí responde a una construcción precisa de proporciones y jerarquía visual.
Créditos: Valentino
El arte del layering
Las capas evolucionan hacia una construcción más estudiada y arquitectónica. No se trata solo de sumar prendas, sino de crear profundidad visual y textura a través de contrastes sutiles.
En el segundo look, el layering se traduce en una combinación depurada: blazer de microestampado gris sobre una camisa verde menta y una pieza interior con cierre en tono vino que aporta verticalidad. Cada capa aparece estratégicamente, generando un juego de líneas que estiliza la silueta sin recargarla.

Créditos: Valentino
Esta propuesta confirma un cambio claro en la manera de vestir: más libertad, más combinación y más intención detrás de cada elección. El color se usa sin miedo, las capas aportan dimensión y los accesorios se integran como parte esencial del look.
La clave de Valentino, no está en seguir reglas estrictas, sino en saber equilibrar cada elemento. La tendencia apunta hacia una estética segura, versátil y con carácter, donde cada detalle suma y construye una imagen sólida y contemporánea.





