Para Otoño–Invierno 2026, la mujer Longchamp sigue su instinto. Siempre en movimiento, se deja guiar por la curiosidad y por una creatividad libre, intuitiva y profundamente inspirada.

Explorar para inspirarse

La curiosidad marca el ritmo de esta parisina contemporánea. De un destino a otro, va recolectando encuentros, historias y pequeños momentos que convierten cada viaje en una fuente constante de inspiración. En ese recorrido encuentra una doble energía: el impulso de descubrir el mundo y, al mismo tiempo, de reconectar consigo misma.​

Su estilo nace del diálogo con los lugares que recorre: ciudades vibrantes, paisajes naturales y rincones inesperados que va guardando en su cuaderno de ideas.​

Su guardarropa acompaña este espíritu inquieto con siluetas relajadas y nómadas, inspiradas en el workwear y en el espíritu de la exploración. Una paleta mineral de beiges y caquis se ilumina con suaves acentos pastel que aportan frescura a la temporada.​

Los accesorios se convierten en compañeros inseparables, tanto en la ciudad como más allá. En el camino, la mujer Longchamp reúne pequeños tesoros: fragmentos de historias, símbolos de buena suerte y charms que incorpora a sus piezas como recuerdos que se llevan puestos.

La creatividadcomo punto de partida

Para la parisina, explorar también es una forma de alimentar su imaginación. ​

Al reconectar consigo misma, transforma su guardarropa en un espacio de expresión donde la curiosidad abre paso a la creatividad.​

Esta colección Otoño–Invierno de Longchamp es influenciada por el diseño, el arte y la arquitectura, las siluetas ganan volumen y presencia, mientras las líneas puras resaltan la precisión y la belleza de cada pieza. Esta búsqueda de lo esencial da lugar a nuevas combinaciones de texturas: pieles charoladas, grabadas, de gamuza o metálicas que dialogan con una rica paleta de color que va del verde matcha al azul cielo.​

El arte ocupa un lugar central en este invierno creativo. El trabajo de la artista del bordado Caroline Hélain evoca una sensación de escape a través de paisajes textiles abstractos y delicados patchworks de materiales y colores.​

La temporada también adquiere una dimensión escultórica gracias a las líneas ondulantes de la escalera verde de La Maison Unique en SoHo, concebida por el diseñador Thomas Heatherwick, cuya estética gráfica y audaz transforma el movimiento en una forma de lenguaje.​

“Para Otoño–Invierno 2026 imaginé a una mujer del mundo, insaciablemente curiosa, para quien cada viaje es una fuente de inspiración.” — Sophie Delafontaine, Directora Creativa de Longchamp.

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