Las gemas de tonos verdes han representado históricamente la renovación, el equilibrio y la conexión profunda con la naturaleza. En la icónica colección Nudo, Pomellato transforma estas piedras en amuletos contemporáneos para la mujer que busca vestir su propia fortaleza con una elegancia orgánica y sutil.

La poesía detrás de las gemas

Prasiolita, la delicadeza del fuego interior: Su nombre proviene del griego prason (puerro) y lithos (piedra). Conocida también como «amatista verde», esta rara variedad de cuarzo nace en rocas magmáticas de extraordinaria resistencia. Esculpida por las manos expertas de los maestros orfebres de Milán, la prasiolita revela una personalidad fascinante: una transparencia suave y serena a la vista, pero nacida de la solidez invencible de la tierra.

Ágata Verde, el antiguo amuleto de valor: Utilizada por los antiguos egipcios hace más de 3,000 años para tallar talismanes sagrados, el ágata es una gema cargada de historia y misticismo. Se creía que otorgaba a quien la llevaba un corazón valiente, protección y sueños apacibles. Formada por una estructura de cristales entrelazados, su profundidad cromática es un recordatorio visual de la intuición y el equilibrio mental.

Con la distintiva talla Nudo de 57 facetas irregulares —que deja la gema desnuda para capturar la luz en su estado más puro—, Pomellato redefine la joyería con intención: piezas diseñadas no solo para deslumbrar, sino para expresar la personalidad y la fuerza de quien las lleva.

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