El más reciente armazón de Gramo, así como la campaña que lo presenta, se inspira en el Tianguis del Chopo, un espacio que durante décadas ha resguardado el espíritu libre y la diversidad cultural de la Ciudad de México.

El Chopo es un armazón pequeño y redondo elaborado en acetato Mazzucchelli. Está disponible en ocho colores, que van desde los clásicos negro mate y carey claro hasta tonos en cristal transparente y paleta.

La estructura de este modelo remite a la genealogía más antigua de la óptica. Durante el siglo XIX las lentes eran pequeñas y estrictamente circulares, limitadas por los métodos rústicos de pulido manual del cristal. La lente redonda pequeña encajada en un puente arqueado se convirtió en la silueta universal de la primera corrección visual. 

Esta silueta ha experimentado un redescubrimiento fascinante en la óptica de alta gama. Lo que en sus orígenes fue una limitación técnica por la imposibilidad de pulir cristales grandes, hoy se reconfigura como un manifiesto de minimalismo ergonómico. Al ajustar la mica al límite estricto del ojo, la escala contenida del armazón El Chopo crea una estética que remite al futurismo cyberpunk, al minimalismo y a la tradición óptica de aquellos primeros armazones.

La campaña

La marca colabora con la reconocida fotógrafa mexicana Toni François, referente indispensable en la fotografía de conciertos y en documentar de forma honesta las escenas punk, gótica, urbana, entre otras. A través de una sesión fotográfica entre los puestos del Chopo, la energía de un concierto punk y retratos en estudio, Toni plasmó la energía del Chopo en imágenes vibrantes que le dan alma y pulso a este nuevo lanzamiento de Gramo.

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