Un castillo, looks casuales y una actitud que rompe con todo protocolo. Esta temporada, el lujo se mezcla con prendas sueltas en un juego de contrastes lleno de guiños históricos y referencias pop. Stradivarius apuesta esta semana por la rebeldía jugando con prendas urbanas y escenarios clásicos. La hora del té nunca fue tan divertida.



Con el caqui, el morado y el turquesa como destellos de color entre una gama neutra, encontramos las piezas clave del mes. La nueva colección trae mix de texturas que van del satén al punto en chamarras acolchadas, sobrecamisas estructuradas y gabardinas de efecto cuero. Pantalones de diferentes proporciones, desde bermudas de pierna ancha a joggers de tacto suave, mini faldas globo que aportan un toque sofisticado y vestidos midi con transparencias. Para completar los looks no pueden faltar las camisetas de manga larga y las playeras de rayas en tendencia anudadas a la cintura.



Los complementos refuerzan el carácter urbano de la colección. Destacan bolsos shopper de gran tamaño de diferentes tejidos y bolsos efecto piel. En cuanto a calzado se refiere, los kitten heels siguen siendo los favoritos de la temporada. La clave está en mezclar texturas y códigos: un conjunto cuidado, pero con la frescura de quien no parece haberse esforzado demasiado.









