Hay marcas que simplemente están… y otras que cambian las reglas del juego. HASK siempre ha sido de esas segundas, la que hablaba de clean beauty antes de que el término se volviera tendencia, la que formulaba con intención cuando aún no era lo habitual.
Hoy, en 2026, presenta una nueva imagen, probablemente la más atractiva de su historia: más audaz, más vibrante y, sobre todo, más clara. Las fórmulas siguen siendo las mismas de siempre, pero el look evoluciona para conectar con una forma más actual de entender la belleza en México. Su filosofía Hair and Skin Kindness no solo se mantiene, se vuelve aún más visible.
No es solo un cambio de empaque. Es una evolución respaldada por 80 años de historia.
Mucho antes de que el cuidado consciente del cabello fuera conversación cotidiana, HASK ya desarrollaba tratamientos pensados para nutrir, reparar y transformar. Fundada en 1946, fue pionera en soluciones de acción inmediata, cambiando la manera en la que entendemos el haircare.
Después de décadas de presencia global, en salones, backstage y rutinas reales, la marca da un paso lógico: hacer que su imagen exterior esté a la altura de lo que siempre ha sido por dentro.
El cambio se nota desde el primer vistazo. HASK deja atrás un diseño más clásico para apostar por una identidad visual mucho más clara, dinámica y fácil de leer.
El color se vuelve protagonista: cada tono tiene una función y guía la elección casi de forma intuitiva. Rosa para suavidad, lila para volumen, azul para reparación, verde para equilibrio. Así de simple.
Porque hoy nadie quiere perder tiempo descifrando etiquetas. Queremos soluciones rápidas, claras y, si se puede, bonitas. Por eso, HASK reorganiza su lenguaje y pone al frente lo que realmente importa: Smooth, Repair, Hydrate, Thicken, Soothe. Directo, sin rodeos.
Entre los cambios más relevantes:
-Color diferenciado por línea para ubicar fácilmente cada beneficio
-Tipografías más visibles y actuales
-Mayor contenido por envase, sí, se agradece
-Uso de plástico reciclado
-Beneficios destacados desde el frente porque la marca
El resultado es una imagen más fresca, más funcional y mucho más alineada con lo que hoy busca el consumidor.
En medio de todos estos cambios, hay algo que no se toca: las fórmulas. HASK mantiene su esencia con ingredientes cuidadosamente seleccionados y resultados comprobados. Aquí, el cambio es visual, no estructural.
Sin sulfatos, sin siliconas, apto para cabello con color, certificación libre de crueldad animal. Además, cumple con estándares internacionales exigentes en materia de seguridad e ingredientes.
El cabello ya no es solo estética, es parte de la identidad. Y entender sus necesidades específicas se vuelve prioridad. Ahí es donde HASK encuentra su lugar: en ese punto donde la funcionalidad, el diseño y la accesibilidad se cruzan.
Este rediseño no es el final, es apenas el siguiente paso.
La marca continúa desarrollando propuestas alineadas con lo que hoy pide el cuidado capilar: hidratación con inspiración en skincare, brumas multifuncionales, productos para definir la textura natural y soluciones prácticas para el control del frizz.
HASK sigue haciendo lo que mejor sabe: adelantarse un poco… para que todo lo demás llegue después.










